lunes, 1 de julio de 2013

Opinión. Ciudad y "No Lugares".


Hay territorios simbólicos que desaparecen como quien tacha y borra una palabra. Las grandes salas de cine, por ejemplo, dejaron de proyectar la fantasía y fueron desplazados por bares, almacenes o casas de oración. La oferta del cine se encuentra ahora en los Centros Comerciales. Allí, en medio del bullicio y del anonimato de miles de personas, se levantan pequeños recintos que pretenden reemplazar la magia de los teatros de antaño.

Siento nostalgia por el acomodador que, linterna en mano, prendía un exiguo chorro de luz que alumbraba cualquier silla vacía. Extraño el telón que se abría para regalarnos horas de diversión, y luego se cerraba con la promesa de que, más adelante, el espectáculo empezaría de nuevo. Añoro los horarios fijos de matiné, vespertina, noche y su inamovible esencia que permitía escoger, sin temor a equivocarnos, la función que más nos convenía.

En la actualidad, prisioneros de las jaulas de cemento que son los Centros Comerciales, las historias se mezclan con los ruidos de esas ciudades en miniatura casi a escala en las que el mapa de su cotidianidad se desdibuja en el vacío de los “No lugares”.

Carlos Eduardo Rojas.
Docente CINI.

Fuente: Investigación Informa (Año 2 Vol. 2 Nº 04 Mayo 04 de 2013)

1 comentario :

  1. Hermoso relato y muy real
    Felicitaciones Carlos Eduardo

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